La depresión posparto. (2)

¿Cómo tratar?
Cuando eres madre primeriza y presentas cualquier síntoma de depresión posparto, debes ponerte en contacto con el médico o el personal de enfermería para conseguir ayuda.

Algunas sugerencias:

– Pide a tu pareja, a tu familia o a los amigos, que te ayuden con las necesidades del bebé y el hogar.
– No escondas tus sentimientos. Habla acerca de ellos con tu pareja, familia y amigos.
– No hagas ningún tipo de cambios mayores en tu vida durante el embarazo o inmediatamente después de dar a luz.
– No intentes hacer demasiado o ser perfecta.
– Saca tiempo para salir, visitar a los amigos o pasar tiempo sola con tu pareja.
– Descansa lo más que puedas. Duerme cuando el bebé esté durmiendo.
– Habla con otras madres o únete a un grupo de apoyo.

El tratamiento para la depresión después del parto, en la mayoría de los casos incluye medicamentos, terapia o ambos. La lactancia influye en qué medicamentos te recomiende el médico. Es posible que te remitan a un especialista en salud mental. La terapia conductual cognitiva (TCC) y la terapia interpersonal (TIP) son tipos de psicoterapia que a menudo ayudan para la depresión posparto.

Ten en cuenta también a los grupos de apoyo, suelen ser muy útiles, pero no deben reemplazar a los medicamentos y la psicoterapia si tienes depresión posparto.

Una buena relación y apoyo social de la familia, los amigos y los compañeros de trabajo, pueden ayudar a reducir la gravedad de la depresión posparto.

Los medicamentos y la psicoterapia profesional con frecuencia pueden reducir o eliminar los síntomas de manera efectiva. Sin embargo, sin tratamiento, la depresión posparto puede durar meses o años.
Este tipo de depresión suele funcionar como una depresión normal; si no recibes tratamiento, puedes ponerte en riesgo de hacerte daño o dañar al bebé.

¿Cuándo visitar un profesional médico?

– Tu depresión puerperal no desaparece después de dos semanas.
– Los síntomas de depresión se vuelven más intensos.
– Los síntomas de depresión empiezan en cualquier momento después del parto, incluso muchos meses más tarde.
– Se te dificulta realizar las tareas en el trabajo o en la casa.
– No puedes cuidar de sí misma ni de tu bebé.
– Tienes pensamientos de hacerse daño a sí misma o a tu bebé.
– Tienes pensamientos sin asidero en la realidad o empiezas a oír o ver cosas que otras personas no ven ni oyen.
No tengas miedo de buscar ayuda; inmediatamente si te sientes abrumada y con temor de que puedas hacerle daño al bebé, busca un profesional.

¿Se puede prevenir?

Aunque cuentes con un excelente apoyo y ayuda por parte de la familia, los amigos y los compañeros de trabajo, es posible que no se pueda prevenir.
Las mujeres que tuvieron depresión posparto después de embarazos pasados, pueden ser menos propensas a padecerla nuevamente si comienzan a tomar antidepresivos después del parto. La psicoterapia también puede ayudar a prevenirla.