La vitamina D aunque sigue llamándose vitamina, es realmente una hormona producida por nuestro organismo con múltiples beneficios para la salud. Se sintetiza en la piel por acción de la luz del sol. La mayoría de la población, incluyendo las mujeres embarazadas presenta deficiencia de vitamina D en sangre, debido a que cada día la exposición solar es más limitada por las medidas de protección de la piel.
La nutrición del feto y del recién nacido depende totalmente de los depósitos de vitamina D de la madre, por lo que si la mujer embarazada tiene deficiencia de vitamina D, el feto y el recién nacido, experimentarán igualmente deficiencia de esta vitamina durante su desarrollo.
El contenido de vitamina D de la leche materna está estrechamente relacionado con la dieta materna, con la exposición solar, o con ambas; si la madre que amamanta tiene una limitada exposición a la luz ultravioleta, una ingesta insuficiente de vitamina D, o ambas, el contenido de vitamina D en la leche materna será bajo. Mientras la piel es más pigmentada u oscura mayor será la deficiencia de vitamina D en estas mujeres gestantes.
La vitamina D ofrece importantes beneficios tanto para la madre como para el bebé, entre ellos encuentras:
1. Una adecuada absorción intestinal del calcio que se consume.
2. Incrementa el desarrollo intrauterino del feto.
3. Reduce el número de casos de niños con bajo peso al nacer.
4. Previene defectos del esmalte dental en los niños.
5. incentiva una mayor ganancia de peso y crecimiento de los niños.
6. Regula y disminuye el riesgo de complicaciones del embarazo.
