La leche materna es, por sí sola, el mejor alimento y la mejor bebida que puede recibir un bebé durante sus primeros seis meses de vida. El lactante no necesita ningún otro alimento ni bebida –ni siquiera agua– durante este período.
A partir de los 6 meses, él bebé debe empezar a recibir alimentos complementarios. No obstante, la lactancia materna debe continuar hasta los 2 años, o más, pues constituye una valiosa fuente de nutrientes, energía y protección contra las enfermedades.
Las mujeres que trabajan fuera del hogar pueden seguir amamantando a sus hijos. Conviene que lo hagan con la mayor frecuencia posible cuando estén juntos, y que se extraigan la leche cuando estén separados, a fin de que las personas que los cuidan los alimenten con ella de una forma higiénica y segura.
Las mujeres seropositivas corren el riesgo de transmitir el VIH a sus hijos a través de la lactancia. Durante los primeros seis meses de vida, este riesgo es mucho mayor para los bebés alimentados con leche materna y otros líquidos y alimentos, que para los que reciben solamente leche materna. En consecuencia, se recomienda alimentar a los bebés exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses, a menos que sea admisible, viable, asequible, sostenible y seguro alimentarlos únicamente con un sucedáneo de la leche materna (preparaciones para lactantes).
Utilizar tetero y alimentar al bebé con sucedáneos de la leche materna, como preparaciones para lactantes y leche de origen animal, puede poner en riesgo su salud y su supervivencia. En caso de que la madre no pueda amamantar, debe extraerse la leche y dársela al bebé o, de ser necesario, se debe alimentar al bebé con un sucedáneo de la leche materna de buena calidad, utilizando una taza limpia.
La lactancia materna protege a los recién nacidos y a los niños de corta edad contra enfermedades peligrosas, y genera un vínculo especial entre la madre y su hijo.
Prácticamente todas las madres pueden dar pecho a sus hijos. La lactancia frecuente aumenta la produccion de leche. Es preciso amamantar al bebé al menos ocho veces diarias, de día y de noche, y cuando lo pida.
Inmediatamente después del parto, él bebé debe ponerse en contacto con la piel de su madre, y el amamantamiento debe iniciarse dentro de la primera hora de vida.
Fuente.
http://co.ffl.hub.unicore.io/content/list/377891a80fe44dcca51650e91c314611/
