El Yodo fundamental para el desarrollo cerebral infantil

El yodo es fundamental en la alimentación de las mujeres embarazadas y los niños pequeños, pues desempeña una función clave en el desarrollo del cerebro infantil. También es esencial para prevenir los problemas de aprendizaje y el retraso en el desarrollo. Consumir sal yodada en vez de sal ordinaria proporciona a las futuras madres y a sus hijos todo el yodo que sus organismos necesitan.

Las comidas deben ser momentos de aprendizaje, afecto y contacto con la familia para que no solo contribuyan al desarrollo físico del niño, sino también a su desarrollo social y emocional. Pobres y cuidadores deben hablarle mientras lo alimenta, ser paciente y dar el mismo trato a las niñas que a los niños.

Los beneficios del Yodo son:

-Participa en la formación de las hormonas tiroideas, tiroxina y triyodotironina.
-Es necesario para obtener energía corporal.
-Ayuda en la absorción de hidratos de carbono.
-Mantiene en buen estado uñas, pelo, piel y dientes.
-Mejora la agilidad mental.
-Ayuda a regular y sintetizar el colesterol.
-Está presente en las fases de crecimiento y desarrollo del organismo.
-Ayuda a que nuestro organismo queme el exceso de grasa.
-Participa en el funcionamiento de tejidos nerviosos y musculares.
-Participa en el sistema circulatorio.
-Es necesario para el correcto metabolismo de los nutrientes.

Su déficit puede provocar:
Su deficiencia puede ocasionar una serie de trastornos en el organismo, estos son algunos de ellos:
-Bocio simple.
-Que la persona sea muy sensible al frío.
-Que la persona aumente de peso alcanzando obesidad.
-Que se padezca la enfermedad de Cretinismo que cursa con un retraso físico y mental.
-Que se produzca una baja actividad metabólica.
-Que la piel y el pelo se muestren secos.
-Mayor propensión a padecer palpitaciones cardíacas.
-Mayor propensión a padecer hipotiroidismo.

Así que ya saber para todo lo que es bueno y lo que previene, prepara tus alimentos con sal Yodada, notaras el cambio.

Bebés:

0 – 6 meses: 110 microgramos por día (mcg/día)
7 – 12 meses: 130 mcg/día

Niños:

1 – 3 años: 90 mcg/día
4 – 8 años: 90 mcg/día
9 – 13 años: 120 mcg/día

Adolescentes y adultos:

Hombres de 14 en adelante: 150 mcg/día
Mujeres de 14 en adelante: 150 mcg/día

Las recomendaciones específicas dependen de la edad, el sexo y otros factores (como el embarazo). Las mujeres embarazadas o que estén produciendo leche materna (lactantes) necesitan cantidades mayores. Pregúntele al médico cuál es la mejor cantidad en su caso.