Siempre procura no llevarte las manos a la nariz o la boca. No podemos olvidar que las manos están en contacto continuo con todo tipo de microorganismos. Desinféctate antes y después; siempre ten las manos limpias y libres de cualquier bacteria.
Pon en práctica los siguientes consejos:
1. Eliminar virus en el hogar:
Los virus, pueden quedarse suspendidos en el aire en el momento de toser; por lo mismo, y a pesar de no poder controlar el contexto externo donde nos movemos cada día, vale la pena que tengamos nuestro hogar limpio y desinfectado para eliminar los posibles riesgos.
Puedes aromatizar con esencias de aceites de eucalipto, aceite del árbol del té, tomillo y menta. Tienen propiedades antisépticas y eliminarán esos posibles virus que traigamos del exterior.
2. Medios de contacto con el virus:
Durante todo el día, tocamos muchas cosas, como: dinero, el móvil, barandillas, asientos, mesas, máquinas expendedoras, cajeros automáticos, carritos de la compra, etc.
Todo eso, es foco de infección; por lo mismo, es fundamental que evites llevarte las manos a la boca o a la nariz. Mantén un gel desinfectante de manos y úsalo con frecuencia.
3. Prevenir con la alimentación:
No es que no nos contagiemos, pero evitaremos hacerlo o mejoraremos en caso de que ya la tengamos, si lo hacemos de forma correcta.
Un organismo con unas defensas y un sistema inmunológico más fuerte, luchará más efectivamente contra el virus de la gripa.
No pueden faltar:
– La vitamina C (zumos de limón, naranja, kiwis, etc.).
– Alimentos ricos en cinc: (semillas de calabaza, quesos curados, pescado, huevos y pan integral, etc.).
– Ajo y cebollas crudas: ¿Mal aliento? Es posible, pero son combinaciones y remedios eficaces para ayudarnos en esto.
4. Sí a dormir lo suficiente:
¿Cómo mantener nuestras defensas fuertes? Pues durmiendo bien.
5. Mantener los pies calientes:
Mantener los pies calientes, nos permite tener una temperatura corporal constante y equilibrada, algo muy necesario en invierno.

