Controla el estrés respirando.

¡Bendito estrés! Nos acompaña en nuestro siglo y es una de las formas en que el cuerpo se expresa al momento de enfrentar un cierto tipo de evento y como se prepara para tomar acción ante una situación complicada con exactitud, fortaleza y agudeza mental. Estos eventos cubren una variedad de situaciones, ya sean de peligro o de ansiedad producidas por estados mentales o momentos de ansiedad.

Nuestro cuerpo reacciona a estos estímulos activando el sistema nervioso y ciertas hormonas. El hipotálamo envía señales a las glándulas adrenales para que las mismas produzcan más adrenalina y cortisol, hormonas que aumentan la frecuencia cardíaca, respiratoria, la presión arterial y el metabolismo. Y que causan un efecto de tensión general, tanto físico como nervioso.

Pero, nosotros podemos contrarrestar ese estrés que el cuerpo emite; ¿cómo? Muy sencillo, RESPIRAR. Cuando está tensionado, de mal humor o en situaciones críticas, el hecho de respirar lenta y profundamente, lo hace sentir más relajado y por ende, lo ayuda a enfocarse en el momento sobre esa situación tensionante.

La respiración, es la mejor y más natural herramienta que tenemos para normalizar estados de ansiedad, nerviosismo, fatiga, irritabilidad, tensión muscular, entre otros tantos, provocados por elementos externos a nosotros mismos. Estados de nerviosismo o ansiedad, pueden asociarse a una respiración superficial y también a dolores musculares.

Respira profundamente, esta, es una de las mejores maneras de reducir el estrés en el cuerpo. Esto se debe a que cuando se respira profundamente, el cuerpo envía un mensaje al cerebro para calmarlo y relajarlo, entonces el cerebro envía el mismo mensaje al cuerpo, así esos factores que indican su nivel de estrés como la frecuencia cardiaca, la respiración acelerada y la presión arterial alta, se verán disminuidas en su totalidad a medida que respire profundamente con el único objetivo de relajarse.