Existen fobias bastante exóticas que aquejan a pequeños y grandes por igual; la Efebifobia por ejemplo, que consiste en el miedo a los adolescentes, la xantofobia es el miedo al color amarillo (sí, alguien puede tenerle miedo a un color), la medortofobia es el miedo a tener una erección (no sé si es más graciosa esta o la del color amarillo) y la anuptofobia es el miedo irracional a la soltería. ¿Es que eso existe? ¡Pues sí! y aqueja la vida de miles de personas en el planeta.
Y tú, ¿tienes miedo a quedarte soltera? ¿Te aterra la idea de que tu hermana menor se case antes que tú? ¿No entiendes por qué todas tus amigas se están casando? Si respondiste todas o la mayoría de esas preguntas afirmativamente, considera que estás sufriendo un ataque de anuptofobia.
Verónica Rodríguez Orellana, psicoterapeuta española, dice que se llama anuptofobia al miedo persistente e injustificado a quedarse solteros para siempre o a no encontrar pareja y, en definitiva, a quedarse solos. Este temor está regulado no solo por la herencia cultural y el entorno social, sino también por la educación y el nivel de desarrollo personal de cada individuo.
Este síndrome suele ocurrir a partir de los 30 años en el caso de mujeres; cuando el reloj biológico apremia a algunas hacia la maternidad, así que si eres joven no te preocupes, no estás padeciendo anuptofobia, solo tienes ganas de tener novio. Por supuesto, no es un mal exclusivo de las mujeres, los hombres también tienen que enfrentarlo; lo que antiguamente era “era cosas de ellas”, ahora también es una realidad para muchos “solteros de oro”.
Según la psicoterapeuta, existe anuptafobia “cuando se pasa de, simplemente dejar que ocurra, a planificar sistemáticamente para que se produzca recurriendo a todo tipo de artimañas y tecnologías, y cuando tener pareja se convierte en el objetivo prioritario de la persona”.
Adicionalmente, puedes saber si este mal te aqueja guiándote por algunos de los siguientes síntomas:
• Estar pendiente de conocer a alguien en el trabajo.
• Reunirse con amigos o generar situaciones solo para que te presenten a alguien y ver qué pasa.
• Centrar tu atención en observar a parejas en la calle y pensar de modo recurrente cómo lo habrán conseguido.
• Preguntarte continuamente por qué no eres la elegida.
Según los especialistas que, si bien una persona que sufre anuptofobia puede llegar a entender lo que le ocurre, no es tan fácil superar el trastorno sin ayuda profesional, por lo que tanto la familia como los amigos son importantes para ayudarte en el proceso de recuperación.

