¿Infecciones vaginales?

Lo más común, es visitar a nuestro ginecólogo porque presentamos flujo con picazón, mal olor y ardor vaginal; él proporciona un tratamiento (habitualmente óvulos) que logra mejorar los síntomas en breve tiempo. Sin embargo, y pese a la efectividad de ese tratamiento, poco tiempo después, volvemos a experimentar síntomas iguales o parecidos a los anteriores, entonces repiten el tratamiento o consultan nuevamente al mismo o a otro médico, recibiendo un tratamiento similar pero con otro nombre.

La razón en general, es que normalmente existe en la vagina de las mujeres sanas una bacteria que es considerada el «defensor de la vagina». Este es el lactobacilo acidófilo, que produce sustancias que inhiben el desarrollo de otros microrganismos como hongos y otras bacterias, manteniendo entonces un estado de sanidad vaginal con un ecosistema apropiado.

En las mujeres que presentan estos flujos, la causa originaria en muchas de ellas es la desaparición o minimización de este lactobacilo acidófilo, lo que permite secundariamente la proliferación de hongos o bacterias indeseables que generan los síntomas.

El tratamiento que de por sí siempre envían, soluciona en parte el problema porque elimina al agente causal (hongo-bacteria) mejorando la paciente, sin embargo no restablece el ecosistema normal de la vagina, el cual sigue latente de «lactobacilo acidofilo» lo que finalmente redunda en una re proliferación de los microrganismos indeseables y nuevamente los síntomas.

Aparte del fármaco específico para eliminar el hongo o bacteria causante, debes de incorporar una recolonización vaginal con lactobacilos.

Hoy en día estos medicamentos, mantienen a la mujer libre de recaídas y ayudan a quitarlas en el momento de presentarlas.