¿Qué es la disfunción eréctil y dislipidemia?

Varios estudios en el mundo entero y muchos profesionales de la salud, han establecido una asociación muy clara entre la aparición y progresión de la impotencia o disfunción eréctil y los niveles altos de colesterol.

Hoy en día, se sabe que la disfunción eréctil puede ser un indicador modelo de enfermedades cardiovasculares, ya que se describe que en pacientes hiperlipidémicos (colesterol elevado), la aparición de disfunción eréctil precede en aproximadamente cinco 5 años a la aparición de un infarto agudo al miocardio (infarto cardiaco).

Todos estos puntos, indican que la hipercolesterolemia, es un factor de riesgo del cual se deberían de preocupar; para de esta manera, evitar los daños que provoca la mantención de niveles altos de colesterol sanguíneo, ya que éste se deposita de una forma constante y progresiva sobre la pared de las arterias, lo que determina finalmente la oclusión de éstas con la falla del órgano irrigado por esta arteria.

Dado este análisis y entendiendo que la capacidad eréctil depende de la indemnidad de los vasos sanguíneos que irrigan el tejido esponjoso eréctil del pene; es claro comprender, que los niveles altos de colesterol dañan la capacidad de tejido eréctil.

Historia real de un paciente afectado:

Lo primero que comienza a percibir, es un grado menor de la «dureza erectiva» la que va progresando hasta que al final, se produce la total incapacidad de generar o mantener la erección. El paciente refleja angustia y ansiedad frente a la expectativa de fracaso, la cual agrava la condición.
Así es el origen de esta problemática; la mejoría de ésta o su prevención, se debe enfocar en la mantención de niveles adecuados de colesterol y cuando estos sean elevados, instaurar estrategias terapéuticas para su corrección.

Hoy en día afortunadamente, existen tipos de medicamentos de la denominada familia de las «estatinas» que son capaces de reducir los niveles altos de colesterol e incluso lograr revertir el proceso de oclusión arterial existente.

En relación a eso, hay algunas publicaciones iniciales que señalan la mejoría de la disfunción eréctil asociada a la mejoría de los niveles de colesterol. Se debe recordar, que la recuperación de un paciente afectado por disfunción eréctil requiere además un manejo paralelo de control de sus fobias, es así que se logra la mejora del problema.