Meditación para el alma.

¿Te sientes estresado la mayor parte del día y en la noche no concilias el sueño? Es tensión, no te preocupes; te traemos la solución.
Lo primero, es que le bajes al café, aumenta las tazas de hierbabuena y albahaca, tranquilizan los nervios y adopta el hábito de la meditación, una práctica ancestral oriental que, para la fortuna de muchos, ha adquirido popularidad en el mundo occidental.
Lo principal de la meditación, radica en que el individuo aprenda a relajar la mente a través del manejo consciente de su respiración y el control de su cuerpo. Lo cierto es que existen varios tipos de meditación y puedes escoger la que más se adapte a tu estilo de vida.
Algunos tipos de meditación:

1- Zazen o Zen: Proveniente de Japón, significa sentarse en Zen, o en otras palabras: sentado en concentración. Se centra en la experiencia del vacío y de la nada, y consiste en contar las respiraciones en voz alta para expulsar cualquier disturbio mental. Si la persona se desconcentra debe comenzar de nuevo, con el objetivo de estar totalmente presente en el ahora.

2- Chakra: Como su propio nombre lo dice, trabaja con los chakras (centros energéticos del cuerpo) y los visualiza como espirales de energía. La técnica consiste en la concentración de la mente sobre colores de cada uno de los puntos de energía y sus funciones.

3- Vipassana: Es proveniente de la India y fue re descubierta por Gotama Buda hace más de 2.500 años. Su principal objetivo radica en ver las cosas desde su verdad absoluta y era empleada para curar diversas enfermedades. Esta técnica consiste en el control de la mente y se basa en ejercicios de observación a partir de los cuales la persona puede tomar conciencia de los sufrimientos y pensamientos negativos que habitan dentro de sí.

Es recomendable también que al practicar estos tipos de meditación, busques la dirección de un guía espiritual.